AMA Y ORDENA TU VIDA

domingo, 8 de octubre de 2017
Hoy, compartimos el artículo "Ama y ordena tu vida" por Elisabet Temporal publicado en Mooi 03. Estoy segura que te verás reflejada, y seguramente también verás reflejado a parte de tu entorno en muchas de las "Luces & Sombras"que nos muestra Elisabet.

¿Quién es Elisabet Temporal? Es una mujer emprendedora a la que le gusta ayudar a las personas a encontrar su propia esencia, a través del orden con conciencia.

“Hago orden consciente, es un tipo de orden que no se centra en que esté todo perfecto, sino en que tengas los objetos perfectos, y eso implica soltar y desapegarte de los objetos que te quitan energía”.


Cuéntanos Elisabet, ¿qué haces y para qué lo haces?

Ayudo a gestionar cambios a través del orden en el hogar. Nuestro hogar es el reflejo de nuestra mente y de nuestra vida, por eso al ordenarlo, se ordena también nuestro entorno. 

Cada faceta de nuestra vida está representada en una parte de nuestro hogar, cada persona tiene las suyas, porque cada casa es distinta y cada persona es distinta. 

Tu casa es un cuadro de mandos de tu vida. Una vez descubres dónde se encuentra cada una de las facetas de tu vida en tu casa, tienes el poder de cambiar tu vida a voluntad.

Lo hago porque quiero un mundo mejor, un mundo en el que las personas sean más felices y se sientan más realizadas en su vida. Los problemas existen porque falta felicidad, y no al revés.

¿Por qué ordenar nuestro espacio cambia nuestra vida? Realmente, ¿simplificar enriquece nuestro mundo? 

Porque tu espacio eres tú, es un reflejo de tu mente y de tu vida, si tu espacio está ordenado, tu mente y tu vida también lo están, del mismo modo cuando está desordenado. 

Yo veo los objetos como un peso en la mochila, tienes que cargar siempre con ellos porque los objetos implican cuidado, ya sea ordenando, limpiando, guardando… y eso es trabajo, es tiempo y energía. Hay objetos que te dan energía y hay objetos que te la quitan.

Al deshacerte de los objetos que te roban la energía puedes dedicar esa energía a otras cosas que te enriquezcan.

Si sabemos que al tirar o deshacernos de cosas, nos sentimos liberadas, ¿por qué continuamos acumulando objetos? ¿cómo nos liberamos del sentimiento de culpa?

Acumulamos porque nos apegamos a los objetos y les damos un valor que en realidad no tienen. 

Hay distintos tipos de apegos: apego al pasado, contratos emocionales, temas pendientes, miedo a la escasez.

Cada uno de ellos se gestiona de manera distinta, hay objetos que tienen más de uno de estos apegos, con lo que la fuerza que ejercen en nosotros es tan grande que nos frena, no nos deja avanzar y nos ancla.

Para liberarnos de ellos lo que debemos hacer es amarnos a nosotras, y entender que somos lo más importante, nosotras somos SIEMPRE lo más importante. El problema es que los recuerdos de un tiempo mejor, el por si acaso o es que me lo regaló tal tienen más peso, pero se solucionaría si nos sinceráramos y nos quisiéramos tal y como somos ahora.

¿Cómo decidimos qué desechar y qué conservar? ¿por qué tenemos tanto apego a las cosas?

La felicidad y la energía que nos da un objeto es el referente. Lo puedes ver claro con una prenda de ropa. Hay prendas de ropa que te dan una energía que parece que te puedas comer el mundo, en cambio otras, es como que te chafan, te hunden, no te hacen brillar. Esa es la manera de elegir, sentir qué objetos te hacen brillar y qué objetos no. 

Tenemos apego porque no nos queremos suficiente. 

Si me apego al pasado no estoy suficientemente feliz con el ahora, con el momento presente, que es el único que existe. Una persona que tiene ropa en el armario que le va pequeña y que le está recordando cada día que antes pesaba menos, es que no se siente bien con quien es ahora, es que no se quiere suficiente, es un “cuando cabía en estos pantalones sí que estaba guapa, ahora no” y ver eso cada día te hace bajar la autoestima de manera contundente.

Lo mismo pasa con los contratos emocionales, que son los regalos que nos han hecho y que no queremos tirar porque nos parece que estamos deshonrando a la persona que nos lo regaló, y eso es una carga autoimpuesta. 

Pasa mucho con las manualidades de los niños, guardamos millones de dibujos y de figuritas porque parece que si las tiramos no queremos a nuestro hijo o no somos buena madre, y vamos acumulando, pero si aceptáramos que la realidad es que la etiqueta de buena madre no va ligada a la cantidad de manualidades que tienes, y nos reconociéremos como buenas madres, porque lo somos, porque todas lo hacemos lo mejor que podemos, entonces todo iría mejor. Una madre feliz y segura de sí misma es lo mejor que podemos darle a nuestros hijos.

¿Seríamos más felices con menos cosas? Cuando nuestras casas están llenas de objetos ¿nuestras almas pasan a un segundo lugar? 

Rotundamente sí, seriamos más felices con menos cosas.

Cuando nuestra casa está llena de objetos, nos es más difícil descubrir nuestra esencia, saber quiénes somos y qué queremos, porque tenemos demasiados objetos que nos reclaman, demasiados frentes abiertos, demasiadas cosas por hacer que nos impiden conectar con nosotras mismas. 

Con menos distracciones estaríamos más presentes.

En conclusión, ¿qué podríamos hacer para llevar una vida más sencilla?

Querernos y conocernos más. Teniendo claro que nosotras somos siempre lo más importante, si nosotras estamos bien, todo a nuestro alrededor también lo estará. 

"AMA Y ORDENA TU VIDA"  Por Elisabet Temporal Las bellas ilustraciones son de Renata Ortega ¡Feliz domingo!

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