¿QUIÉN DIJO QUE HEMOS DE OCULTAR NUESTRAS SOMBRAS?

domingo, 10 de septiembre de 2017
Tenemos claro que las sombras son parte inevitable de la vida. Entonces, ¿por qué tratamos de evitarlas todo el tiempo? Si después de todo son necesarias, forman parte de nosotras, nos complementan.

¿Por qué no invitarlas a pasar? ¿Por qué no escuchamos con atención aquello que tienen que decirnos? Solo anhelan ser comprendidas y aceptadas. Quizá, necesiten ser tratadas -como todos- con un poco de cariño.

Sin ir más lejos, en realidad, no todo es optimismo, alegría y perfección. Por mucho que este mundo 2.0 se empeñe en “vendernos” a diario a través de la dictadura del positivismo extremo.

¡Qué ironía! Porque al mismo tiempo, la imperfección y los bajones reclaman su presencia. Y de no hacerlo por las “buenas”, puede que se sientan obligadas a ocupar su espacio por las “malas” ¡You Know!

 Editorial Mooi 03 "Luces & Sombras"

Es más, pienso que nuestras sombras están agotadas y hartas (del todo) entre tanto cartel motivador, foto Pinterest y “buen rollismo” en general. ¿Por qué nos avergonzarnos de ellas y las ocultamos bajo la alfombra?

Pues de nuevo te invito a saborear con intensidad una nueva Mooi. Esta vez, dedicada a las “Luces & Sombras”: las dos caras de una misma moneda. Moneda tal real y maravillosamente imperfecta como la vida misma. Y precisamente, esa vida plena, la ha reflejado a las mil maravillas la ilustradora Mónica Custodio con los peces Koi de nuestra bella portada.

Portada Mónica Custodio | Foto Rubirroja

¿Conoces la leyenda que envuelve a los peces Koi? Se dice que el mayor sueño de estos hermosos peces era llegar a las aguas del río Azul donde podían nadar en libertad. A todo aquel que conseguía llegar a la Gran Cascada del río Azul, le salían alas doradas para volar, convirtiéndose así en Pez Dragón. 

Se dice también que, a pesar de que la corriente era muy fuerte, los peces Koi avanzaban con lentitud. Aunque a través del tiempo, su esfuerzo y perseverancia, iban abriéndose paso hasta que conseguían subir a la Gran Cascada del río Azul, superando así sus dificultades.

Al final, gracias a abrazar sus luces y sombras terminaban por transformarse en un precioso Pez Dragón, cumpliendo de este modo con su propio destino. 

Y ahora, ¿te apetece que nademos juntas a contracorriente? | P.D. Pues aquí mismo te espero el martes 12 para empezar a saborear la experiencia Mooi. ¡Feliz domingo!

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