El lenguaje del agua. Nubes de transformación.

domingo, 11 de diciembre de 2016

"Ya hacía un buen rato que se había permitido disfrutar de ese delicioso café con ella misma. El ordenador reproducía a lo lejos una canción Aute.

El olor a lavanda inundaba todo el baño y se extendía de manera embriagadora por el piso, escapándose incluso por las pequeñas ranuras de las ventanas hasta mezclarse con el viento que soplaba en un vaivén interminable.


- Hoy viene el aire gallego - le pareció escuchar decir a la abuela, en su cabeza. 

Se preguntó si ella, algún día hablaría a sus nietas de los secretos escondidos en el viento, si en ese futuro imaginado aún tendrían tiempo para conversar con la tierra o las estrellas. 

Se hundió en el vapor reconfortante del agua tibia de la bañera mientras contemplaba las gotas de lluvia deslizarse al otro lado de la ventana, danzando como elegantes y perfectas bailarinas.

Miró levemente hacia abajo y se percató de las decenas de nubes de espuma que el gel había provocado a su alrededor. Sin saber muy bien por qué, le dio por pensar que cada una de esas nubes representaba, una a una, sus preocupaciones.

Algunas de esas nubes le hablaban de su presente, pero la mayoría habían permanecido imperturbables desde hace años, otras eran tan sólo un leve recuerdo de algo que ella ya no era, quizás la sombra, el último recoveco inesperado de viejas creencias arraigadas que ya no debían estar allí.

Pero si aún estaban, quizás quisieran decirle algo que ella no había alcanzado a comprender, por no pararse a escuchar lo suficiente.

Se escuchó durante un largo rato y después, estuvo segura de que debía acariciar las nubes de gel, una a una, hasta verlas desaparecer. 

Lo hizo.

Después se sumergió del todo para escuchar el lenguaje secreto del agua. 


Cuando emergió a la superficie sintió una especie de transformación dentro de ella. 

Salió fuera de la bañera y dejó que la toalla suave y perfumada, le permitiera secar hasta el último atisbo de miedo. 

Se vistió lentamente, disfrutando de un ritual de calma que, a la vez, la invitaba más que nunca a la acción. 

La transformación era ahora su amiga y comprendió en lo más profundo de su interior, aquella frase que había escuchado tantas veces: el verdadero cambio sucede siempre de dentro hacia fuera.


El cambio aguarda paciente durante el tiempo que sea necesario hasta que nosotras nos atrevemos a pronunciar su nombre. Sólo cuando nos reconciliamos con esta idea inmutable y certera de que la vida es cambio, somos capaces de comenzar a fluir sin necesidad de esquivar las nubes de la preocupación a cada instante.

Y entonces, podemos mirar al cielo o al agua y contemplar ahora otras nubes: las nubes de la transformación.

Nos harán sentir incómodas, apasionadas, entusiasmadas e inseguras, todo a la vez. 

Pero, ante todo, nos harán sentir vivas. ¿Te apetece un baño?"

El lenguaje del agua. Nubes de transformación por Mamen Pérez de Universo Flow publicado en la Mooi 01 | Fotos de Julia Puig | ¡Felices cambios!

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