Operación salvar mi culo

domingo, 6 de noviembre de 2016
En general, el panorama mundial actual da mucho bajón. No entiendo a la mayorías, y me estoy volviendo loca. ¿Cómo es posible? ¿cómo hemos llegado hasta aquí? No entiendo nada, y todos somos responsables.


Y no, no hablaré de Trump (¡qué horror!), del PPSOE, de las revalidas, de Doña Finiquito (ascendida a Ministra ;-), del machismo recalcitrante que nos rodea, y de tanta y tanta merde que nos ha tocado vivir. Mejor nos centramos en construir soluciones, y ¿por qué no? ¡Siempre hay salidas! Todo está conectado, y estoy convencida que desde nuestro pequeño trocito algo podemos hacer. ¡Empezando por nosotras mismas! hemos de estar dispuestas a aprender, y sobre todo a desaprender en un mundo anclado en el pasado, que a la vez va muy rápido y está en constante cambio. Es todo como muy raro, y cada cual va a lo suyo, ¿verdad? 

Pues yo creo que SÍ se puede cambiar el mundo para mejor, el quid de la cuestión está en UNIR NUESTRO PENSAMIENTO a aquello que HACEMOS

Al final, no hay peor cárcel que la que nos construimos con nuestros propios prejuicios, miedos, envidias, y demás oscuridades. ¡Vamos a darle valor a nuestras emociones! no viviendo de espaldas a aquello que nos hace sentir bien, que nos llena y que da un sentido a nuestras vidas. 

Muchas veces, de los momentos difíciles nace nuestra fuerza para transformarlos en algo positivo. Como te decía, en lugar de centrarnos en el problema, centrémonos en construir soluciones. Por más que vivamos tiempos raros, donde nos apoyamos en lo físico y desatendemos lo emocional, cualquier momento es bueno para ¡empezar a cultivar el espíritu! Nunca es demasiado tarde. Buen domingo

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