Tenemos un problema gordo

domingo, 19 de junio de 2016
Esta misma semana leía la siguiente noticia: "Londres, contra la extrema delgadez en los anuncios del transporte público." Resulta que su alcalde -queriendo evitar las malas influencias de estas campañas publicitarias que promueven estereotipos falsos sobre las mujeres- ha propuesto prohibir este tipo de anuncios en el transporte público :( 

Eso sí -el señor en cuestión- alude que: "Como padre de dos hijas adolescentes estoy tremendamente preocupado por ese tipo de publicidad". ¡Tócate las narices! -dije yo. Me parece fantástico que le inquiete el tema, porque no es para menos... Ahora bien, ¿la solución pasa por prohibirlo?

¿Qué opinas? Desde mi punto de vista, prohibir no soluciona nada. Que este tipo de campañas son lo peor, ¡lo son! Es más, resulta innegable que contribuyen a promover frustraciones y valores equivocados, ¡totalmente de acuerdo! 


Ahora bien, estas medidas de prohibición no sirven nada más que para poner un parche rápido. No arreglan nada. Es más de lo de siempre. Para mí no responde más que a la actitud paternalista de un señor político :( ¡Otro más! Que por aquí ya andamos sobradas...

Así que, hoy nos asomamos de nuevo a mirar el mundo de la estética desde una perspectiva emocional. ¡Que es la que de verdad importa! Porque al final, no perdamos de vista que se trata de prepararnos, y preparar a nuestr@s jóvenes para el camino, ¡¡y no al revés!!



"Las redes sociales con sus imágenes perfectas demuestran precisamente la “imperfección” de nuestras vidas. Seguimos aquello que anhelamos y mostramos solamente aquello con lo que nos sentimos medianamente satisfechos, y no siempre con la intención de compartir con las personas que queremos eso que nos hace felices, la mayoría de las veces buscamos la aprobación.

Cuando estás verdaderamente satisfecho con tu vida no necesitas mostrar constantemente, y en el caso de la imagen no necesitas enseñar siempre tu mejor perfil.
Buscar un momento de soledad, ponernos ante un espejo y mirarnos de forma global con amor y compasión, desde la aceptación. Observar cada detalle de nuestro rostro y cuerpo, tomar consciencia de lo que no nos gusta, si lo estamos creando nosotros actuar, si es innato aceptar, con la aceptación aparece una nueva perspectiva y caminos que tomar sintiéndonos mucho más ligeros.


Respecto a lo que nos gusta: apreciarlo y agradecerlo porque todos traemos una “belleza” única de serie. Y sobre todo teniendo en cuenta que lo que vemos está ligado profundamente con lo que somos y cómo nos sentimos interiormente".



*Fragmento extraído del artículo "Mírate con amor" por Mónica Cubero de Estética Emocional publicado el 27 de Septiembre de 2015. Si te apetece, puedes leerlo al completo aquí. ¡Disfruta del domingo, bella!

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