Que no te mande ni Dios

lunes, 16 de mayo de 2016
No te descubro nada si te digo que vivimos rodeados de dogmas totalitarios. Cada vez siento, con mayor claridad, que la sociedad nos impone qué debemos hacer y de qué modo hemos de hacerlo. Y lo peor, es que con toda esta dictadura nos presionamos a nosotras mismas continuamente, de manera absurda y artificial: ¡Debería pesar o medir X! ¡He de llegar a Directora Generala! ¡Ser la madre perfecta! y un largo etcétera. Vamos que ¡la lista es bien larga! ;-)



A la vez, al desarrollar nuestro proyecto personal alrededor de tanta presión y nerviosismo, el resultado más natural que podemos obtener será el fracaso. Y encima, con el añadido de que toda esta tensión nos envuelve en pensamientos negativos sobre nosotras mismas ¿Qué solemos decirnos? Debería estar obteniendo estos beneficios, tendría que haber llegado ya a tal meta, etc. etc. Vamos que entramos en un bucle continuo :( 

¿Quién tiene el mapa para salir de ese callejón oscuro? Nosotras mismas. Qué losa te quitas de encima cuando asumes que no tienes porque SER o actuar tal y como "Dios manda", porque resulta que podemos decidir. ¡Si la vida es la leche!

Para concluir, está más que demostrado que cuando emprendemos nuestro proyecto personal, sin autoexplotarnos, y por el contrario nos divertimos y le ponemos ganas y mucha pasión, obtenemos mayores beneficios (y a todo los niveles ¡claro ;-) Nadie nos obliga a continuar donde no queremos estar, ¿o quizá sí?

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