We Are Northern | Lugares para soñar

domingo, 28 de febrero de 2016


"Cuántas veces habré caminado por delante de esa casa. Cuántas habré imaginado historias tras sus cortinas. Cuántos veranos habré llegado a la plaza de mi pueblo y habré mirado a ese amigo hasta darme cuenta de que nada había cambiado en el trascurso del año. En cuántas ocasiones habré visto a mi madre llevar la ropa recién lavada por el caminito para tenderla en esa vieja cuerda. Cuántas veces habré sentido las frías aguas del Cantábrico por no poder esperar al verano. Y cuántas habré contemplado ese árbol regalarme sus pequeñas flores desde la ventana de la cocina y después desnudarse, creando la alfombra más bonita que he visto nunca.



Las personas estamos hechas de recuerdos. Algunos permanecen vívidos, inalterables. Como si hubieran ocurrido en el mismo instante en el que cerramos los ojos para invocarlos. Otros cambian de forma: esos los vamos construyendo y reconstruyendo con el paso del tiempo.

Hace algún tiempo cayó en nuestras manos un texto que nos hizo reflexionar acerca de lo poco que miramos a nuestro alrededor. Desde entonces, intentamos ser más conscientes de lo que nos rodea, de lo que estamos viviendo en cada instante. Nunca sabemos cuándo vamos a crear un recuerdo, por lo que nuestro ejercicio para que éste sea lo más fiel posible es parar, abrir los ojos y mirar. Contemplar con detalle lo que nos rodea. O cerrarlos. Respirar y esperar a que la brisa nos ponga el vello de punta.



Es sorprendente la belleza que podemos encontrar si nos detenemos a mirar la excepcionalidad de lo cotidiano, de lo que ya hemos visto cientos de veces.

En este tiempo hemos entendido que si aprendemos a mirar de verdad con unos ojos más sosegados, veremos mucho más de lo que aparentemente retenemos en la memoria: nuestra vida, nuestra gente, las personas que encontramos por el camino, los lugares por los que pasamos a diario o a los que acudimos una y otra vez por la razón que sea.




No sabríamos explicar qué ha pasado pero ahora, cada vez que somos testigo de alguna de esas acciones tan cotidianas, las vemos de una forma diferente y las vamos almacenando poco a poco. Por suerte, algunas de ellas están ahí, inmóviles, paradas en el tiempo, esperando a ser rescatadas e inmortalizadas. Y entonces… CLICK. En color o en grises, oscuras, nítidas, movidas o desenfocadas. No importa, los recuerdos tienen vida y la vida movimiento. La fotografía nos ayuda a guardar para siempre esos recuerdos que ahora vemos con otros ojos." We Are Northern para Mooi magazine nº0

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