¿Te gusta tu vida?

lunes, 22 de febrero de 2016
Probablemente tú igual que yo, fuiste educado para empleado obediente, donde el reconocimiento y la palmadita en la espalda importaban y mucho. En esas me encontraba yo y tras 16 años trabajando para empresas privadas -representando un papel de víctima que me sabía a la perfección- llegó el día que mi vida laboral se hizo más cuesta arriba que nunca y decidí renunciar. 


Me costó muchísimo tomar la decisión. El miedo me bloqueaba y mis pensamientos se centraban -casi por completo-  en cosas horribles que supuestamente iban a suceder. Llegué a sentir que mi salud se deterioraba y a la mínima enfermaba.

Ahora creo firmemente que los milagros suceden fuera de la llamada zona de confort. No es un tema de suerte, es un tema de elección. En mi caso, sabía que si continuaba sobreviviendo en la resignación, llegaría un día que me arrepentiría de las cosas que no me había permitido hacer. No podía continuar responsabilizando a los demás de las cosas que me pasaban. 

Como dice el proverbio inglés: “cuando señales con el dedo a alguien, no olvides que tres dedos te señalan a ti.”

En este momento empiezo a entender que somos responsables de nuestra propia vida y sobre todo, de lo que hacemos con ella. Ya no hay más excusas que valgan, si nuestra vida no nos gusta, no le echemos la culpa a lo que nos rodea. Mi consigna a día de hoy: Si la vida nos da limones, empecemos a plantar naranjos. Post escrito por Martín Montañés, mi compañero de aventura.

3 comentarios

  1. ¡Qué estupendo leer un post de Martín! Y sobre todo leer estas palabras tan inspiradoras... Muchas gracias por compartir esto con nosotros. Un abrazo a los dos :)

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    1. Hola Irene, muchas gracias! Con estas palabras de ánimo ya estoy deseando publicar otro.. al final todo es empezar! Un abrazo

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    2. Hola Irene, muchas gracias! Con estas palabras de ánimo ya estoy deseando publicar otro.. al final todo es empezar! Un abrazo

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