¡Qué bajón de excursión!

lunes, 18 de enero de 2016
La semana pasada fuimos de excursión a una fábrica de chocolate. Me dio bastante bajón. No pienso, ni mucho menos, que para vivir una vida laboral plena tengamos que hacernos todos emprendedores. ¡Faltaría más! Aunque sí pienso que para vivir una vida plena es vital dejar fluir.

Por otro lado, en la visita guiada nos comentaron cómo han reemplazado la mano de obra por tecnología. Obviamente, reduce costes y aumenta la productividad. Ésto a gran parte de las personas del grupo les resultaba negativo, y a mí me dieron ganas de empezar un debate ;-)

De hecho, creo que ésto supone un gran avance y una buena oportunidad. Igual ahora que no queda otra, podemos obtener el bienestar laboral descubriendo aquello que nos hace sobresalir. ¿Cómo empezar? 


Haciendo una lista de habilidades (profesionales y personales). El poder está dentro de nosotros. Necesitamos apagar todos los ruidos ensordecedores de la producción en masa para darnos atención a nosotros mismos. Buscar las fortalezas olvidadas, para desbloquear las habilidades que se quedaron aparcadas en la calle del olvido a causa del trabajo rutinario y extremadamente repetitivo.


Ojalá, más y más personas, despierten al origen del obstáculo. En la fábrica nadie sacó el tema. Pero creo firmemente que la raíz la encontramos en el sistema educativo tradicional, y aún vigente, que se creó a imagen y semejanza de la industrialización para moldear a los obreros y adaptarlos al trabajo mecánico que harían después en la fábrica. 

Desde luego que esta fórmula pedagógica nos enseñará a leer, escribir o hacer cálculos matemáticos pero continúa fomentando la resignación y la obediencia. ¿Lo peor? Marchita nuestra creatividad. Y ahí es donde empieza el problema. No en que nos cambien por máquinas.

No pude evitar acordarme de la siguiente escena de "Tiempos Modernos" ;-) ¿Empezamos el lunes con una sonrisa? Que tengas un buen día. Hasta mañana.


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