¿Vender tu alma al diablo?

lunes, 14 de diciembre de 2015
"El diccionario define la felicidad como "estado de ánimo que se complace en la posesión de un bien...". 

La gran mayoría de nosotros nos hemos tragado en algún momento de nuestra vida que la felicidad llega cuando estamos cargados de cosas. Nos hemos creído que la felicidad es eso: complacerse en la posesión de un exceso de bienes, en el sentido económico y acumulativo del término. 



Tener, tener, y tener, hasta que nos olvidamos de ser. Fíjate en lo siguiente: Hay quien gasta el dinero que no tiene comprando cosas que realmente no necesita y que no se puede permitir, para satisfacer necesidades ya satisfechas, para parecer lo que no es ante personas que no conoce o que no le caen bien, acumulando lo que no le cabe en casa y que ni siquiera utiliza, añadiendo a esa equivocación búsqueda de felicidad, un grave endeudamiento financiero, y una considerable neurosis. 

Finalmente, compra tantas cosas que... ¡tiene que vender su alma al diablo para pagarlas! 

La felicidad tiene que ver con la posesión de otra clase de "bienes". Bienes del alma o bienes del ser: tranquilidad, tiempo, energía física, amistad, buena compañía, salud, proyectos de vida... Es mucho más que conseguir "algo".

Creo firmemente que la felicidad es esa sensación de que mi vida tiene una dirección y un sentido. Esa sensación tan reconfortante de que no estoy perdido porque estoy en un camino en el que me siento bien conmigo mismo, y no necesito montones de cosas materiales que me completen, que cubran huecos de mi alma". | Fragmento extraído de "La brújula interior" de Àlex Rovira.

2 comentarios

  1. Me ha encantado, es una reflexión que hago a menudo...Un abrazote

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    1. Gracias Sarah. Te mando, también, un abrazo muy grande

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