Tú decides...

lunes, 14 de septiembre de 2015
Independientemente del trabajo que realicemos, podemos afrontar nuestro día a día laboral de distinta manera. Nosotros, vamos más allá de considerar nuestro trabajo -únicamente- como un mero trámite para ganar dinero y pagar nuestras facturas. Necesario por otro lado, pero enormemente frustrante y agotador por otro.

Proponemos terminar con las profesiones tal y como las conocemos hoy en día. ¿Por qué no creamos estilos de vida? Donde nos permitamos a nosotros mismos actuar en base a lo que SOMOS realmente. Cambia la cosa, ¿verdad?

Estamos convencidos de que todos podemos elegir cómo vivir nuestras circunstancias laborales. Bien como amenazas -un mal o peligro- o bien como oportunidades -momento propicio para algo. No perdamos de vista que nuestra vida laboral es lo que hacemos de ella.
Cada uno de nosotros, si nos lo proponemos, podemos dejar de ser víctimas para empezar a asumir nuestras propias responsabilidades. ¿Y si dejamos a un lado las excusas que nos limitan (los dichosos es que...) para transformar esa energía en algo constructivo? Tracemos nuestro propio plan de acción que nos encamine a vivir de nuestro sueño. 

Lo mejor es invertir en nosotros mismos, ya que a mayor nivel de percepción, pensamiento y reflexión, mayor libertad de elección en nuestras decisiones o conclusiones.

Por tanto, cuanto más auto-conocimiento, más posibilidades tenemos de transformar las amenazas en oportunidades. Necesitamos ampliar nuestra mirada, y escucharnos. ¡Las oportunidades podemos crearlas! ¿Cómo?

No olvidemos que nuestro mayor valor reside en nuestro interior. Sin embargo, para llegar a él, lo principal es ponernos atención. 


  • Responder -con sinceridad- a estas preguntas me ayudó a descubrir hacia donde deseaba dirigirme:


¿Qué es lo que quiero en mi vida laboral? 

En primer lugar, VIVIR sin jefa. Y de este modo, desarrollar mi propio proyecto creativo, sano, solidario, consciente que invite a soñar despierto. A mirar desde distintas perspectivas y -a ser posible- inspire a actuar. 

¿ Cuáles son mis talentos o habilidades propias y diferenciadoras?

Mi singularidad es percibir y sentir el mundo de un modo diferente al "estándar" o convencional. Esta particularidad me hizo vivir etiquetada de rara. Ahora sé, que las rarezas han de compartirse... De lo contrario, el mundo sería un lugar de lo más aburrido y uniforme.

¿Cómo puedo ponerlas al servicio de los demás para aportarles valor? 

Compartiéndolas. Procurando animar a transformar aquello con lo que no estamos conformes. Invitando a soñar con un mundo más bello y amable. Convertirlo en realidad, ¡ya depende de nosotros! Tú decides...

2 comentarios

  1. Precioso post..... pero es tan tan duro dar cada paso para transformar tu propia vida que creo que yo, a este ritmo, me muero intentándolo jeje

    Enhorabuena por el post y por haber conseguido dar el salto.

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