Baja maternal, ¡SÍ GRACIAS!

domingo, 13 de septiembre de 2015
Hace unos días, en un periódico nacional, leí esta noticia: "Marissa M. -CEO de Yahoo- está embarazada de gemelas y ha expresado su intención de volver al trabajo en dos semanas."

¡Puf! pobres niñas -pensé- ésto no beneficia absolutamente a nadie. Ante todo, supone una desatención total a las recién nacidas y a su vez, hace un flaco favor al resto de la sociedad. Que honestamente y en términos generales, pienso está profundamente enferma y adormecida. Con actitudes como esta, ¿qué clase de mundo estamos construyendo?

Tal vez, uno en el que prima la competitividad. Después sufrimos -y con razón- las zancadillas de crueles periodistas para obtener "supuestas buenas imágenes". ¡Todo guarda estrecha relación! ¿Nadie es capaz de verlo? ¿Qué valores estamos transmitiendo con la crianza acelerada?



Está claro. Si nosotras mismas no nos permitimos VIVIR nuestra propia maternidad, construiremos un mundo ANTINATURAL. Un mundo donde ni respetaremos nuestros propios ritmos, ni tampoco las necesidades de los niños. Lo precipitaremos TODO. Y ésto, irremediablemente, traerá nefastas consecuencias emocionales.

Después nos quejaremos de la falta de solidaridad, de empatía, del egoísmo, de la extrema competitividad, del estrés, de lo mucho que estos futuros adultos vivirán alejados de su propia esencia. Sí, eso -precisamente- ¡es lo que estamos sembrando! ¿Qué vamos a recoger?

¿Quién tiene en cuenta las necesidades vitales de los niños? ¿Por qué no contamos con políticas SENSATAS de protección a la infancia y a las familias? Si no volvemos raudas y veloces al trabajo, ¿nos birlan el puesto?

Jamás perdamos de vista, tal y como dice este proverbio africano, que: "Para educar a un niño hace falta la tribu entera"

4 comentarios

  1. Cuánta razón. Creo que las mujeres que tienen cargos políticos o al menos visibles socialmente deberían dar ejemplo de lo mucho que queda por hacer en políticas de protección a la maternidad y dejarse de cosas como ésta, que no son buenas para ellas, para sus hijos, pero tampoco son un buen ejemplo.

    Besos.

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  2. Totalmente de acuerdo contigo, Ro. Además ellas, en su situación de "poder", deberían contribuir a abrir un poquito más el camino a las demás... Un abrazo

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  3. Totalmente. Es que nos obligan a ir contra natura.

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    1. Pues si, Marta. Aunque ya consentirlo es cosa nuestra ;-) un abrazo

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