7 cosas que hacen que la crisis valga la pena

domingo, 20 de septiembre de 2015
Desde hace un tiempo, tengo la terrible sensación de que las malas noticias "venden" más. No sé, quizás forme parte de la condición humana o que se yo, pero los dramas nos "enganchan" más. Empiezo a estar muy muy hastiada de tanta queja e indignación y que a su vez vaya acompañada de tanta falta de acción. Así -desde luego- que no vamos a ninguna parte.





He pensado y ¿por qué no aprovechamos para darle la vuelta a la tortilla? Hoy, comparto las cosas que hacen que la crisis valga la pena. Que de verdad te digo, que aunque te parezca un imposible ¡haberlas haylas! :-)

Te preguntarás, ¿ésto para qué? Pues para quedarnos con una agradable sensación, con buen rollo para todo el día. Es innegable que los estados de ánimo se transmiten. Al menos así, aunque el panorama esté oscuro, iluminamos un poquito nuestra parte. ¿Comenzamos?
1. Empezamos a cuestionarnos nuestras propias creencias. Ha llegado el momento de enterrar viejas ideas heredadas -fruto de vivir desde la inercia- para dar paso al despertar de las nuevas. 


2. Descubrimos ante nosotros un mundo nuevo. Lo viejo muere para dar paso a lo nuevo. Están emergiendo nuevos sectores laborales totalmente vinculados a la creatividad (bastante dormida en la era industrial), solidaridad, innovación... Ya NO hay nada que perder y nos empezamos a atrever a dar el salto, ¡a romper las cadenas! 


3. Donde NADA es eterno. Aceptarlo nos está aportando una reorganización positiva de nuestros principios psicológicos, filosóficos, ecológicos, económicos y demás, que ya formaban parte fija de nuestro obsoleto e injusto sistema. Aunque eso si, al ser un cambio tan de "sopetón" ha llegado acompañado de conflicto, tensiones y crueldades. Sin embargo, una vez superado ésto, la transformación será excepcional ¡estoy segura! Viviremos en un mundo mucho mucho más humano...


4. Acabamos con nuestro miedo al cambio. Éste -desde luego- ha sido siempre nuestro mayor obstáculo para cambiar. Creíamos que con el cambio perderíamos lo que ya teníamos. Bastante absurdo en el fondo, ¿verdad? Cuánto miedo hemos sentido a salirnos del sendero para seguir nuestro propio camino. Nos pre-ocupa meter la pata o fracasar. Y ni que decir del "qué dirán"...


5. Contamos con mucho más criterio. A nivel general, nos estamos cuestionando mucho más el ¿para qué vivimos? Y como consecuencia, vamos creando nuestras propias oportunidades para lograr evolucionar. ¡Ésto me parece lo más! Pienso, luego existo ;-)

    6. Aunque nos duela el ego, estamos aprendiendo a pasos de gigante de los errores¡No queda otra! AUTO-CRÍTICA constructiva. Que como no aprendamos de ellos, volveremos a cometerlos una y otra vez. Como dijo Jung:


      "Aquellos que no aprenden nada de los hechos desagradables de la vida, fuerzan a la conciencia cósmica a que los reproduzca tantas veces como sea necesario para aprender lo que enseña el drama de lo sucedido. Lo que niegas te somete; lo que aceptas te transforma."


      7. Se terminaron las limitaciones mentales. Ya no vale de nada la queja permanente ni el victimismo porque hemos de destinar nuestra energía a transformar aquello que SÍ podemos cambiar. ¿Qué? Nuestra propia realidad, nuestra actitud ante las circunstancias y la visión que tenemos del mundo. Ahí fuera, existe un mundo repleto de oportunidades (tal y como te contaba aquí) y ahora, que no estamos obstaculizados por la inconsciencia, ¡somos capaces de verlo!



      Al final, ¡el cambio de pensamiento individual transformará el mundo! Feliz domingo.

      3 comentarios

      1. No estoy de acuerdo, creo que las crisis personales siempre, o casi siempre sale algo bueno.

        Pero esta crisis no vale la pena. Las personas que han perdido su trabajo y que por su edad no tienen vistas de conseguir otro, o las personas que tienen que llevar sus hijos a comedores sociales y no han podido comprar los libros de la vuelta al curso no creo que digan que esta crisis a valido la pena.

        Como tampoco creo que digan que esta crisis ha valido la pena si ya se han quedado sin casa y ahora tienen que volver a vivir con sus padres.

        Por favor, hay que mirar más allá de uno mismo!!

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        1. Vaya por delante que en parte, estoy de acuerdo con tu comentario... Pero esta entrada de hoy, precisamente esta tratada desde nuestra mirada más global, bajo un prisma de optimismo de cómo este gran "timo" (llamado crisis) esta consiguiendo a su vez despertar a un nuevo mundo. Es el fin de una era, y eso precisamente es lo que deseamos transmitir. Es más, las palabras no están elegidas al azar, ni mucho menos. Pena=castigo impuesto por la autoridad. Y en ésto, quizás, algo de responsabilidad va a nuestro cargo, ya que libremente elegimos a nuestros mandatarios. Gracias por tu aportación. Un saludo

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      2. De todas las crisis que se han superado a lo largo de la historia, han salido siempre un montón de oportunidades. Ésta no va a ser muy diferente en ese sentido y los que no lo pueden ver ahora mismo, seguramente lo verán con perspectiva. La sociedad esta despertando y eso es bueno, una pena que tenga que ser de esta manera tan dura.

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