Recolectora | Entrevista

domingo, 12 de abril de 2015
Recolectora es ante todo un sitio donde encontrar la forma de llevar una vida más sostenible en el Siglo XXI. 

"A veces, cuando vemos cómo funciona este mundo, nos llevamos las manos a la cabeza y pensamos que no hay remedio. Pero no es cierto, hay mucho que podemos hacer desde lo pequeño."

Irene Recolectora

"Yo intento dar mi punto de vista sobre este tema en mi blog, y a la vez aprendo y desarrollo mi propia vida sostenible. Es el lugar donde comparto ideas para aquellos que no quieren seguir haciendo las cosas como se vienen haciendo últimamente, para los que quieren marcar la diferencia." Irene, Recolectora



¿Quién está detrás de Recolectora?


A veces me resulta difícil definirme… Soy una inconformista, una rebelde de las cosas pequeñas, y alguien a quien a veces se le saltan las lágrimas con lo que hemos hecho en el Planeta y con la gente que lo habita.

Vida sostenible SXXI


También soy alguien que un día quiso ser alta ejecutiva -por una razón que ni yo misma alcanzo a entender- pero se bajó de los tacones prácticamente antes de subirse, y que poco a poco ha ido encontrando una necesidad profunda y sincera de conectar con el mundo, con la Naturaleza y con las personas. 



Nos recomiendas algunos pequeños gestos para llevar una vida más sostenible


Casi todo el problema de la sostenibilidad en el mundo viene de desequilibrar la balanza. Por eso es importante saber dónde está ese centro, dónde está lo razonable, y actuar en consecuencia, aunque sea poco a poco.

Recolectora

Por supuesto, yo defiendo el uso (y abuso) de las tres R (reducir, reutilizar, y reciclar); y también hacer pequeños gestos que aunque nos parezcan diminutos son fundamentales. Llevar una bolsa de tela en el bolso, comprar en tiendas locales más a menudo reduciendo los kilómetros que viajan tus alimentos, leer las etiquetas y estar informado, apagar la luz, cerrar grifos, olvidarse del coche cuando haya otra forma de desplazarse… y hacer todo esto delante de los niños para que lo vean como algo natural. Son todo cosas pequeñas que podemos hacer cada día, sin gran esfuerzo, y que marcan la diferencia. 




¿Qué cambios positivos piensas que nos ha traído la crisis actual?



Es difícil encontrar algo positivo cuando aún hay tanto por hacer y tanta necesidad en nuestro propio país. Pero creo que lo bueno es que hemos vuelto a pensar como nuestros abuelos en muchas ocasiones.

Por ejemplo, ahora tenemos más claro que la comida no se tira, pero hace unos años hacíamos la vista gorda con más facilidad porque habíamos confundido abundancia con derroche; ahora tampoco compramos si no necesitamos, aunque sea por un motivo meramente económico; y además priorizamos nuestros gastos, o directamente hemos cambiado aquello en lo que gastábamos el dinero.

Vida sostenible

También ha crecido la solidaridad, o así lo he percibido yo. Parecía que en estos años iban a disminuir las donaciones y colaboraciones, pero la verdad es que la gente se ha volcado en la ayuda a los que lo necesitaban. Los bancos de alimentos y las organizaciones siguen necesitando nuestro apoyo, y quizá no hayan podido hacer frente a toda la demanda que tenían, pero la gente ha continuado moviéndose pese a la crisis, colaborando, donando e informándose, y eso no se puede pasar por alto.


Nuestros índices de consumo –en Occidente- son cada vez mayores ¿A qué es debido? ¿Guarda relación con la durabilidad efímera que tienen las cosas en nuestro tiempo? ¿Hay algo más detrás?



Creo que en Occidente tendemos a confundir lo que es “desarrollo” y “progreso” con niveles enormes de consumo. He conocido personas que creen que poder tirar comida, comprarse el noveno pantalón vaquero o dejar correr el agua del grifo sin remordimiento es el signo definitivo de que vivimos en un país “desarrollado”. No poder hacerlo les recordaría a otras épocas de España en las que había más penurias económicas, o a países menos afortunados en los que esos “lujos” no tienen cabida. 


Tampoco hay que olvidar otros factores sociales como el aparentar, que muchas veces nos lleva a consumir sin sentido. En un mundo en el que nadie conoce realmente a nadie es sumamente importante estar pendiente de las apariencias para poder filtrar a la gente convenientemente, así que el móvil de último modelo o la chaqueta más moderna es fundamental para entrar en el juego. 

Sostenibilidad


Y por supuesto está la obsolescencia programada, que es inseparable de la economía que conocemos. Un día alguien descubrió que haciendo los productos obsoletos a propósito podía hacer mucho más dinero. Y hemos llegado hasta el punto de que ahora no hay aparato que compremos que no tenga una fecha de caducidad ya establecida por el fabricante. No me malentendáis, comprendo perfectamente que un empresario quiera ganar dinero y hacer negocio, pero creo que hay ciertos límites que hay que tener siempre en mente… 



Nos hablas de tus voluntariados, ¿qué has aprendido de la experiencia? 
Desde entonces, hay un antes y un después en tu vida.


Yo soy voluntaria desde muy joven y siempre me ha gustado ayudar en todo lo que he podido. Como lo he vivido desde siempre no recuerdo ningún cambio muy radical en mi vida, y eso me gusta. Lo que sí he experimentado ha sido un gran viaje de aprendizaje a lo largo de estos años. 

Vida sostenible

He aprendido a esforzarme por algo cuyo resultado no era para mí, y eso siempre rebaja el ego y te centra en lo importante; he vivido experiencias de colaboración con personas increíbles, personas que creen en lo que hacen, que tienen un sueño solidario y lo llevan a cabo, la mayoría de las veces con muy pocos recursos; y también he trabajado y trabajo con chicos y chicas muy jóvenes, con ganas de cambiar las cosas y de compartir, esos jóvenes de los que nadie se acuerda cuando habla de “la juventud de hoy en día” en tono despectivo. 


Colaborar en cualquier cosa es siempre aprender, si no es de la propia experiencia será de las personas con las que trabajes. Y todo eso enriquece tanto…
Entrevista Recolectora


Es urgente… Que empecemos a cuestionarnos cosas, y a tomar decisiones en función de todo lo que vamos aprendiendo. 

Todos podríamos… Colaborar un poco para hacer un mucho más sostenible y más justo, y veríamos que entre todos hacíamos mucho. 

No puedo pasar sin… Leer, aunque a veces la vida me lo pone muy difícil. 

Aquello que cambiaría en el mundo… Hay tantas cosas que me gustaría cambiar que no sé por dónde empezar. Así que mejor comienzo por mí, por cambiar mi actitud hacia la vida, mis “no puedo” y mis miedos, y digo yo que si todos hacemos lo mismo el mundo cambiará también. 

Es importante enseñar a los niños… Con el ejemplo, para que no sientan nada como impuesto, sino como algo natural. Me refiero a la sostenibilidad y a la vida verde, claro, pero también al resto de aspectos de su educación: al gusto por la música y los libros, a probar comidas nuevas, a estar abiertos al mundo y a las personas, etc. 

Lo mejor de Recolectora… Es que me permite aprender, leer y escribir; y sus lectores, que me enseñan algo nuevo en cada artículo. 

De aquí a 10 años, me veo… Llevando la vida que quiero llevar, alejada de lo que no me gusta y me hace infeliz, y habiendo sido valiente para dar el paso y cumplir este sueño. Por soñar que no quede, ¿verdad? 
Entrevista Recolectora


Recomiendo hacerlo cada día, a ser posible dos veces, por la mañana y por la noche. De esta forma se mantiene en forma el músculo de la ilusión. Porque digo yo… ¿a dónde vamos sin sueños?

Sin sueños a ningún sitio, Irene. Tal y como dijo Anaïs Nin, "nuestra vida está compuesta en gran parte de sueños. Hay que encaminarlos a la acción." ¡Ésto siempre!

Te agradezco, Irene_Recolectora que estés siempre dispuesta a colaborar y arrimar el hombro. Ya sabes, el que siembra, tarde o tempano acaba por recolectar sus frutos ;) 

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