La revolución pacífica | Una nueva paternidad

jueves, 19 de marzo de 2015
Algunos hombres -incluyo a mi compañero de aventura- han decidido SER padres de una manera distinta. Han elegido VIVIR otra paternidad -sensible, empática, colaborativa- a través de la que desean CRECER junto a sus hijos. ¡Nuestros pequeños grandes maestros!

Dedicado a todos los padres de verdad, a todos los que criáis con corazón, contribuyendo a la revolución pacífica ¡Feliz día!

Crianza consciente


“Los padres varones fuimos apartados de la crianza de nuestros hijos, especialmente a partir de la revolución industrial. Nos sacaron del taller artesanal, que estaba en el portal de nuestra casa, o de los campos de labranza vecinos, donde estábamos en contacto continuo con nuestra esposa e hijos, y nos enviaron a una lejana fábrica o a una lejana oficina, donde pasamos ocho (o muchas más) horas al día separados de nuestros seres queridos

Nos ofrecieron una nueva identidad, definida no por nuestra vida real, sino por nuestra vida laboral (y si alguien nos pregunta “¿qué eres?” contestaremos “taxista”, “médico”, “carpintero” o “comercial”, en vez de contestar “persona”, “esposo”, “padre”, “aficionado a la música” o “socio del Betis”).
El trabajo era originariamente lo que hacíamos para “ganarnos la vida”; teníamos claro que el trabajo es una cosa y la vida otra. Pero hemos acabado creyéndonos que la vida es el trabajo, convirtiéndonos en el señor que llega tarde a casa, riñe a los que han sido malos (“¡verás cuando llegue tu padre!”) y da el beso de buenas noches. 

Pero muchos nos hemos dado cuenta de que nos falta algo. No queremos aceptar ese papel que la sociedad nos reservaba. Queremos implicarnos plenamente en nuestra familia, queremos vivir de verdad. Y al ser padres nos damos cuenta de que nada de lo que hemos hecho antes o de lo que podremos llegar a hacer en el futuro es tan importante como amar y cuidar a nuestros hijos. Es lo más trascendente, tal vez lo único trascendente“ | Prologo de Una nueva paternidad escrito por Carlos González | Editorial Pedagogía Blanca 

No hay comentarios

Publicar un comentario