Entrevista a Deb & Arieh | Oye Deb

domingo, 15 de febrero de 2015
Somos muchas las personas -me consta que algunas estáis al otro lado- que gracias a la contribución de Oye Deb hemos conseguido orientar nuestros sueños a la acción. 

Así que por el gran cariño que siento hacia este proyecto y lo mucho que me ha ayudado a mirar hacia adentro para dejar de VIVIR en modo "piloto automático", me hace especial ilusión compartir un poquito más de su bonito mundo. ¿Vamos allá? Esto es lo que nos han contado...



D: Empecé yo sola, Deborah, en septiembre de 2012, queriendo compartir mi experiencia y pensamientos sobre la intersección vida-trabajo, con el emprendimiento como telón de fondo. Este año se ha sumado Arieh, por varios motivos, pero sobre todo porque nos mudamos de Barcelona a una casa en medio del bosque y ya que estamos todo el día solitos y aislados acabamos por pensar que si nos íbamos a tirar los platos a la cabeza podríamos hacerlo a lo grande y trabajar juntos también. Somos muy valientes y estamos un poco locos, creo.


Estamos más o menos en la mitad de la treintena, no tenemos hijos pero sí dos gatos y dos perros, y nos gustan las cosas sencillas de la vida: hacer fiestas con los amigos, ver pelis y series, leer y ampliar nuestra biblioteca, pensar mucho y sobre los temas más variados posibles… Y descansar. Nos gusta mucho descansar, pero por desgracia no lo estamos haciendo mucho últimamente. A veces el deber llama.


A: Y la respuesta de verdad es que no se puede hacer una descripción desde el punto de vista humano porque detrás de Oye Deb hay dos annunakis controlando a sus lectoras.




A: A mí lo que más me ha costado desaprender es la creencia de que en algún momento temprano paso a formar parte de mi sistema operativo de que vales para algo de nacimiento, es decir, que si no sabes hacer una cosa de forma innata es que no vales para eso. Más la creencia de que en el mundo sólo existen los genios y los mediocres (los genios son los que molan).

Por tanto, combinando estas dos creencias el resultado es que aprendí que si no sabía hacer una cosa desde el principio mejor que me alejara de ella porque si no sería un mediocre (y ser mediocre no mola) y que por tanto solo debía practicar las cosas que ya se me daban bien porque sí, lo que automáticamente me convertía en un genio en esa cosa. A no ser que empezara a querer progresar, lo que significaba que había cosas que no sabía y consecuentemente me convertía en mediocre y como no mola tenía que abandonarla. Y así durante unos cuantos años.

Es lo malo de las cosas que hemos aprendido, que creemos que son así. Y no sólo para nosotros, pensamos que todo el mundo se rige por esas reglas. La mayor sorpresa es darte cuenta de que los demás no ven el mundo igual que tú.

Esto lo que más me ha costado desaprender, lo que me ha descubierto precisamente el requisito para aprender: permitirme no saber algo y practicar hasta que lo sé.

 


D: No sé si alguien habrá entendido esto de arriba, pero vaya, yo diría que lo que más me ha costado desaprender a mí es la idea de que valgo en función de lo que hago y no de lo que soy. Y de que ser, sin más, y existir, sin más, y estar, sin más, y no tener que aportar siempre algo valioso y hacer cosas importantes y relevantes, también está permitido. De hecho, no creo que la haya desaprendido del todo aún. Soy demasiado exigente conmigo misma todavía.



A: Como frase está muy bien, muchos raperos matarían por una frase así. Pero como cualquiera de estas frases que abundan por ahí, después de esa primera impresión que producen de sabiduría concentrada, si te fijas bien lo que realmente hacen es enseñar algo sobre el que la dice.

Por ejemplo, haciendo una búsqueda rápida de Google, resulta que Dhirubhai Ambani era un magnate de los negocios indio que tenía contratadas a más de 85.000 personas (que no habían construido sus sueños) para que le ayudaran a construir los suyos, y que cuanto más grande se hacía su imperio más empresas absorbía lo que, por tanto, obligaba a gente que sí había construido sus sueños a trabajar para él. Creo que estar tan rodeado de sueños irrealizados le debía hacer muy infeliz así que para aliviarse se le ocurrió esa frase.

También molaría que hubiera dicho: “Si no construyes tus sueños, alguien te contratará para que le ayudes a construir los suyos: yo”. Habría sido el amo con esa frase.


D: Estoy totalmente de acuerdo con lo que dice Arieh, encuentro que las frases cogidas al vuelo tienen más peligro que valor (por eso no me gusta mucho Twitter, creo que hay que contextualizar más siempre). De todas formas, pienso que una cosa no invalida la otra, es decir, quien está contratado por alguien, aunque esté haciendo crecer los sueños de ese alguien -o un sueño determinado, al menos-, también puede estar haciendo crecer los suyos en paralelo. La frase implica que uno si no emprende no puede construir sus sueños y eso me parece una soberana estupidez. Los sueños caben más allá de las empresas propias. Y lo digo con mucha autoridad porque yo pensaba y predicaba eso mismo hace no tanto tiempo. Suerte que los años te van enseñando :)



A: Ha sido un trabajo duro, pero con mucha comunicación (y después de un millón de peleas) lo estamos consiguiendo.

D: Nos cuesta mucho, nos ha costado mucho siempre, porque tenemos mucho carácter y saltamos muy rápido entre nosotros. No me molesta delegar pero no tengo mucha paciencia para enseñar procesos y dar explicaciones. Trabajando somos bastante distintos. Pero como en cualquier relación de cualquier tipo, hay que ir echando mimo y tiempo y atención. Desde luego, vamos mejorando, así que llegará un punto en que estaremos plenamente sincronizados (recemos, si no, pues nada, seguiremos peleándonos y reconciliándonos y aprendiendo mientras).


A: La relación es directa, esta educación sólo premia la obediencia y la repetición. Así que no estamos nada acostumbrados a hacer lo que queremos (y ni siquiera a saber qué queremos).

Creo que con otros modelos, que de hecho ya están implantados en bastantes escuelas, se estimula la capacidad de los niños de desarrollar su independencia, su curiosidad, sus deseos. Y eso es muy importante para desarrollar proyectos personales.

Pero pienso que por educación también tenemos que entender a la sociedad y, sobre todo, a la familia. Educación es todo lo que un niño aprende mientras crece. Una gran parte de la responsabilidad está ahí y no hay que olvidarlo. Con tu permiso, Deb, te voy a poner como ejemplo.

El padre de Deb era autónomo, su hermano es autónomo, su hermana es autónoma y Deb también. No es que su padre les haya dado ningún discurso, ni les haya explicado las bondades de emprender, sólo han aprendido de su ejemplo. Es algo natural para ellos. Pero al mismo tiempo su padre es una persona poco sociable (y quizás de ahí sale el que decidiera montar un negocio propio) y eso mismo han aprendido sus hijos. Quizás justamente una de las cosas en la que Deborah quiere crecer es en ser más sociable.

D: Pues sí, vamos, que eso mismo creo yo, pero a la vez no sé si es tan pequeño el número de personas que “empieza a pasar a la acción”, pero es que no sé si es cuantificable, porque cada uno medirá sus avances de forma distinta, lo que para uno no es nada para otro es un abismo. Yo he hecho cambios en mi vida que me han costado mucho y han significado mucho que para otras personas son ridículos y no entrañan ningún esfuerzo. Creo que en realidad preocuparte de mejorar tu vida y entenderte al máximo ya es encaminar tus sueños a la acción. Por ahí se empieza, al menos, y una vez arrancas y despiertas ya no puedes parar así que vas creando sueños nuevos cada vez más bonitos.



A: No hay relación directa, excepto cuando hay relación directa. E incluso a veces parece indirecta. Pienso en grandes empresarios, ejemplos de crecimiento empresarial y se me ocurre que seguramente tienen carencias enormes en otros aspectos.

Pero por ejemplo para mí sí. Yo tengo que hacer mucho trabajo personal para poder crecer en ese sentido. Sin embargo, para Deborah el crecimiento personal va más por otro lado. Y en cualquier caso el crecimiento personal es bueno para todo.


D: Ojalá fuera verdad la frase, porque significaría que todos los grandes empresarios son grandes personas desarrolladas interiormente. Me parece que la realidad se aleja bastante de esa idea, y acaba resultando que para sacar adelante un negocio normal y hacerte multimillonario necesitas muchos talentos, pero haber crecido personalmente o tener inteligencia emocional y empatía no suele ser indispensable. Ahora, si hablamos de negocios unipersonales, destinados a hacer feliz a la persona que los crea y que los trabaja cada día, de estos negocios que existen para mejorar la vida y hacerla más plena y dotarla de más significado, entonces sí: hay que crecer primero para llegar a lo otro.



A: El rap.

D: El cielo (con todas sus variantes y lo que significa: la luz, las nubes, el sol, la luna, las estrellas…)





A: La pasta y la fama.

D: Y la respuesta de verdad es que lo que es ahora pasta la justa y fama solo cuando salimos a pasear con Lana y Tyler, que llaman bastante más la atención que nosotros. Lo mejor de mi trabajo es que me permite expresar mis ideas y darles espacio para crecer, satisfacer mi necesidad creativa y ayudar a otras personas a la vez. Me siento, la verdad, súper afortunada. Pero también sé lo que me ha costado llegar a este punto y todo el proceso que he tenido que seguir, de años de exploración y ensayo-error, para lograrlo.




A: Y dormido. Y apuntar los sueños en una libreta. Los de cuando estás despierto y los de cuando estás dormido.

D: Sí, mientras pases a la acción también. Sueño sin acción es muerte en vida.



Agradecemos de corazón a Arieh y Deb la colaboración prestada. ¡Nos hace felices tener un poquito de vosotros en nuestra "casa"!  Para nosotros, Oye Deb es como una pequeña luz que nos ilumina un poquito más el camino.

¡Recuerda! Si lo que deseas es tomar tus propias decisiones y encontrar tus propias soluciones, Oye Deb ¡sin duda es tu sitio! Donde conciben el emprendimiento como un estado emocional, y por eso hay que hacerlo a medida. ¿Te apuntas?

6 comentarios

  1. Felicidades! Una entrevista muy bonita y Oye Deb, como siempre muy inspiradora! Un abrazo

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    1. ¡Gracias Nahir! Totalmente de acuerdo, nunca nos desilusionan. Un abrazo

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  2. Genial la entrevista Matilda! Y muy divertidas muchas de las respuestas, está muy bien conocer la visión de ambos sobre todo lo que cuestionas, y se ve que tienen sentido del humor. Oye Deb! es siempre fuente de inspiración! Un abrazo grande :)

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  3. Así es, Clara. Yo también me eché unas risas al leer algunas respuestas, a la par que me hicieron pensar en otras. ¡Son dos soles! Un beso

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  4. Deb tengo tus patines, igualitos y siempre quise una camiseta de Run DMC, pero tengo una de Van Halen, por eso de escuchar mucho hair metal de pequeñita en los 80. Y me mola mucho vuestra idea, creo que falta mucha pasión y compasión para seguir nuestros sueños.Go big and dream big!!. Un abrazo onírico!!

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  5. Me ha encantado! Sobretodo porque me encanta ver que sí se puede trabajar en pareja y no morir en el intento. Nosotros (mi chico y yo) también trabajamos juntos en casa, delante del mar, y me he visto muy reflejada con las palabras de Deb y Arieh. Sois grandes!

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