¡Es por tu bien!

lunes, 24 de noviembre de 2014
El miedo a la desaprobación y que descubran que queremos algo, a menudo se da en las relaciones con las personas más cercanas a nosotros. Es muy probable que tus padres y tus hermanos, y tu pareja y tus hijos (si los tienes), tengan firmes opiniones sobre lo que deberías y no deberías hacer con tu vida. Desde luego, tal vez estén en lo cierto y tengan un papel positivo como mentores a la hora de estimular tus verdaderas habilidades. Pero también podrían estar completamente equivocados. 



La gente puede tener razones muy complejas para intentar cortar las alas de los demás. Tal vez el hecho de que escojas un camino diferente no se adecue a sus intereses, o les complique la vida y crean que no se lo pueden permitir. Cualquiera que sean las razones, alguien que te impida hacer aquello que amas - o incluso ir tras ello - te puede provocar una intensa frustración.

Puede que los otros no tengan ningún motivo para oponerse. Es probable que sencillamente te encuentres envuelto en una red de obligaciones sociales y expectativas que, de forma tácita, ponga límites a tus ambiciones. Muchas personas no encuentran el Elemento porque no tienen confianza o el estímulo necesarios para salir fuera de su círculo de relaciones.


A veces, por supuesto, tus seres queridos creen sinceramente que estás malgastando tu tiempo y talento haciendo algo que ellos desaprueban.  (...)

Por regla general, cuando las personas cercanas a ti intentan disuadirte de que tomes determinado camino, creen que lo hacen por tu propio bien. Algunas tienen razones menos nobles, pero la mayoría creen saber qué es lo mejor para ti. Y el hecho es que el oficinista medio probablemente tiene mayor seguridad económica que la mayoría de los trompetistas de jazz.

Hacer algo "por tu propio bien" pocas veces será por tu propio bien si consigue que seas menos de lo que en realidad eres.

La decisión de ir sobre seguro, de seguir el camino más fácil, puede parecer irresistible, en particular si se tienen dudas y miedo a las alternativas. Y para algunas personas es más sencillo evitar los conflictos y contar con la aprobación de sus padres, hermanos y parejas. Pero no es así para todo el mundo, algunas personas consiguen hacer caso omiso a sus seres queridos para no tener que pagar el precio de renunciar a sus sueños. | El Elemento, Ken Robinson

6 comentarios

  1. Precioso post, qué verdad más grande!! Lo comparto a la de ya!!
    Mil besos y feliz lunes.

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    1. ¡Muchas gracias, Mónica! Para mí es un libro más que recomendable, me abrió mucho la perspectiva... Que siempre es positivo :) Un fuerte abrazo

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  2. Muy interesante,.. Y con ese cartel tan bonito, llama más la atenciòn. Enhorabuena chicas!

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  3. Estupendo post para reflexionarlo bien!

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